La liposucción, también conocida como lipoescultura, es una técnica quirúrgica empleada para eliminar depósitos de grasa en diferentes zonas del cuerpo. Suele aplicarse mayoritariamente en el abdomen, pero también en la cara interna de los muslos, las caderas, la cara interna de las rodillas, las pantorrillas, los tobillos, los llamados “cartucheras”, los brazos y la papada.
Consiste en la aspiración de la grasa mediante la introducción de una cánula conectada a un sistema de vacío. Se realiza siempre con anestesia, que puede ser local con sedación, epidural o general, dependiendo de la cantidad de grasa a aspirar. El tiempo en quirófano varía también en función de dicha cantidad de grasa y de las diferentes zonas del cuerpo que se haya decidido tratar.
La liposucción puede parecer sencilla visualmente, pues da la impresión de ser solo un tubo extrayendo grasa. Sin embargo, se trata de una intervención quirúrgica que debe ser entendida y practicada como tal por profesionales calificados.
Frecuencia y Demanda de la Liposucción
En muchos países, se realizan miles de liposucciones cada año. Es una de las intervenciones de cirugía estética más demandadas tanto por mujeres como por hombres. Esta alta demanda, unida a la percepción de ser una “operación sencilla”, hace de la liposucción la intervención más afectada por dos fenómenos que conllevan riesgos para los pacientes.
Intrusión Profesional y Riesgos Asociados
El primero es la intrusión profesional, es decir, la realización de liposucciones por personas sin el título oficial y homologado de «Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora». Este título es resultado de una formación rigurosa de al menos once años, incluyendo cuatro de titulación en Medicina, dos de especialización como cirujano plástico y otros cinco de residencia especializada. No existen otros títulos equivalentes, y la práctica por personas no calificadas conlleva serios riesgos.
El segundo fenómeno es la realización de liposucciones en centros sin las instalaciones adecuadas ni los equipos humanos y técnicos necesarios para garantizar la seguridad y calidad del procedimiento. Esto incluye el preoperatorio con diversos análisis y exámenes médicos, la intervención en sí, y el postoperatorio.
Recomendaciones para los Pacientes
Es crucial que los pacientes interesados en practicarse una liposucción comprueben que el profesional tiene el título de «Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora», se informen de todos los detalles de la intervención y se aseguren de que ésta se realizará en un centro con el equipamiento humano y técnico adecuado.
Proceso de Operación y Postoperatorio
Durante la operación, el cirujano plástico realiza una incisión e introduce primero unas cánulas para infiltrar una solución anestésica y vasoconstrictora. Luego, introduce las cánulas con las que aspirar la grasa. Durante todo el proceso, un anestesista controla al paciente, administrando los fármacos y líquidos necesarios.
La mayoría de las veces, la liposucción no requiere ingreso hospitalario, salvo en casos de intervenciones muy extensas. Al finalizar, se coloca una faja, medias o vendaje elástico sobre la zona tratada para controlar la inflamación y el sangrado, y ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno.
Cuidados Postoperatorios y Recuperación
El paciente deberá llevar las prendas de compresión las 24 horas del día durante tres o cuatro semanas, y luego solo durante el día o cuando realice ejercicio, según el caso. Es conveniente que tome antibióticos para prevenir infecciones y medicamentos para el dolor. Los puntos se retiran entre cinco y diez días después de la cirugía, y el paciente puede volver a trabajar en dos o tres días.
La recuperación es gradual. Los primeros días, las áreas intervenidas suelen estar hinchadas y con hematomas, que desaparecen en las primeras semanas. Una mínima inflamación puede mantenerse durante seis o más meses. Algunos pacientes pueden notar una sensación de quemazón y pérdida de sensibilidad en la zona tratada, que también desaparece en las semanas siguientes.
Resultados y Mitos sobre la Liposucción
La liposucción es efectiva para proporcionar un nuevo contorno corporal. Sus resultados pueden ser permanentes si el paciente mantiene una dieta adecuada y practica ejercicio regularmente. No obstante, es importante entender que no es un método para perder peso, sino para retirar acumulaciones localizadas de grasa que no responden a la dieta ni al ejercicio. Tampoco es un tratamiento para la obesidad ni una técnica para eliminar la celulitis.
La liposucción, cuando se realiza correctamente y por profesionales calificados, puede ser una herramienta valiosa para mejorar la apariencia física y aumentar la autoestima. Sin embargo, es fundamental que los pacientes se informen y elijan con cuidado al profesional y el centro donde se realizarán la intervención.





